Me llamo Mónica, nacida en Cartagena (Murcia) en 1969 y residente en Sevilla desde 1997. Desde que era una niña he sentido que mi vida tenía un enfoque claramente artístico pero la vida me llevó por otros derroteros más familiares hasta que un día me vi sola en mitad del escenario de la película de mi vida que había creado.
Mis hijas iniciaron su vuelo y mi gran compañera peluda Duna me dijo adiós. Todo se desmorono y empecé a preguntarme muchas cosas como ¿Quién soy?, etc….
En Octubre del 2017 cogía las maletas y me marchaba ni más ni menos a Etiopia a cumplir un sueño, ser cooperante y rodearme de niños felices….
Allí me encontré con una preciosa niña llamada MASQALI que me “despertó” e hizo que empezase un camino de descubrimiento personal en busca de mi esencia.
A la vuelta de ese viaje aparecieron los pinceles en mi mano ya que por recomendación médica me aconsejaban volver a pintar así que empecé a contar ese viaje hacia dentro con los pinceles. La pintura se convirtió en mi refugio donde conecto conmigo y fue una gran ayuda para sanarme.
Ese viaje ha durado ni más ni menos 5 años y hoy siento que empieza una nueva etapa siendo yo misma, amando sin condiciones y libre cómo los pájaros.
En estos 5 años se abrieron dos caminos, el arte y la meditación.
Sin darme cuenta me convertí en la artista MASQALI, nombre que me presta esa preciosa niña para abrirme camino en el mundo del arte. Siempre en evolución continua, tocando muchos estilos como el abstracto, arte geométrico y mis mariposas, símbolo de la transformación tan grande que ha habido en mí y se han convertido en mi sello.
Y que decir de la práctica de meditación…. Hizo que profundizase en mi y me hizo ver que el verdadero cambio personal empieza en el interior. Esa mirada hacia dentro hizo que me formase como mentora de meditación.
Esos dos caminos hicieron que me plantease un sueño y era ponerme al servicio de los demás para compartir todos mis conocimientos y poder aportar en su bienestar y de ahí nace el ESTUDIO DE ARTE & MEDITACION MASQALI en honor a esa preciosa niña, un espacio lleno de luz y energía donde se une la pintura creativa, la meditación y el amor a un país que ya forma parte de mi, ETIOPIA.
Mi arte es un trocito de mí, de mis sentimientos personales, de los colores que me inspiran y es creado para calmar el alma.